viernes, 20 de noviembre de 2009

"Miles From Nowhere"




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"For you will still be here tomorrow
but your dreams may not"

(Father & Son)








Francis Pisani




“La Alquimia de las Multitudes”
“The Alchemy of Multitude”

Cómo la web está cambiando el mundo
How the Web is changing the world.

Authors: Francis Pisani, Dominique Piotet.

Entrevista a Francis Pisani:
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jueves, 12 de noviembre de 2009

EL UNIVERSAL

Reflexiones

Sofía Mercado


Diálogo Imaginario entre un Poeta y un Escritor




En un intento por demostrar que la literatura trasciende el tiempo, elaboré un diálogo imaginario entre Gustave Flaubert (1821-1880) y Jaime Sabines (1926-1999). Todos los pensamientos; argumentos; citas e ideas que aquí presento, se transcribieron literalmente. Es decir, tal y como fueron escritos por sus autores. Mi tarea consistió en hacerlos coincidir. Durante el proceso, mi sorpresa fue doble.
Primero, al comprobar que pese a todos los años que separan a un autor del otro, fue posible situarlos en un mismo espacio. Y segundo, al descubrir que, a través de sus propios textos, fue factible establecer el siguiente “diálogo”:
Flaubert: “Ustedes los poetas tienen un vertedero en sus versos, cuando algo les estorba, escupen un soneto y eso les alivia el corazón.
Pero a nosotros…pobres diablos de prosistas…piensen en todas las amarguras que nos caen sobre el alma, en todas las flemas morales que nos agarran en la garganta.” Sabines: “En el fondo, los poetas estamos solos. Los poemas nos salen del útero del alma a su debido tiempo”.
Flaubert: “El dolor tiene de malo que nos hace sentir demasiado la vida. Humilla y esa es la prueba más triste para la gente que sólo se sostiene gracias al orgullo.”
Sabines: “No desprecies el dolor porque ha de enseñarte muchas cosas. Hospédalo en tu corazón una noche que al amanecer ha de irse. Pero no olvidarás lo que te dijo desde la sombra.”
Flaubert: “La tristeza es un vicio.”
Sabines: “A la soledad hay que pedirle que no nos salve de la tristeza; que no nos cure de la ternura que nos enferma. Que nos dé dolor, que nos apriete en sus manos y que nos muerda el corazón hasta que aprenda.”
Flaubert: “¿No sientes que en la vida hay algo más elevado que la felicidad, que el amor y que la religión? Quiero decir: la idea.”
Sabines: “Yo no tengo ideas. Siento pánico ante los hombres inteligentes. Dejé de buscar explicaciones hace tiempo. Tomo lo que traen las horas y a todo digo sí, nada más.”
Flaubert: “Somos lo que deseamos. Un alma se mide por la dimensión de su deseo.” Sabines:”No nos queda otro remedio que ser hombres.”
Flaubert: “Yo soy un hombre-pluma: Siento por ella, a causa de ella, con relación a ella y mucho más con ella.”
Sabines: “Nunca sabrás si eso fue un golpe de muerte o de fortuna. Si bebiste un veneno o exprimiste una fruta.”
Flaubert: “De las putrefacciones de la humanidad se hacen los deleites, las flores crecen sobre las miserias amontonadas.”
Sabines: “A la miseria del placer, eternidad, condenaste la búsqueda, al injusto fracaso encadenaste sed, clavaste el corazón a un muro.”
Flaubert: “¿Con qué nos consolaríamos de no ser con las palabras?”
Sabines. “La escritura es un intento por frustrar la soledad”. “Desconfío de la poesía y de la inteligencia cuando no están manchadas de sangre.”
Flaubert: “Para escribir con brazo firme hay que quemarse todo un lado del corazón.” Sabines:”Nadie puede vivir de cara a la verdad sin caer enfermo o dolerse hasta los huesos.”
Flaubert: “Ante todo hay que tener sangre en las frases. Ahora siempre tengo miedo de escribir.” “¿Sientes como yo, antes de empezar una obra, una especie de terror religioso?”
Sabines: “Yo no me tomo muy en serio a la poesía. Ella ocurre de todos modos como un accidente; un enamoramiento o como un crimen.”
Flaubert: “Para mí, la escritura es como una llaga en el corazón que me duele sin cesar y que me rasco con deleite.”
Sabines: “Yo necesito un corazón de metal para que aguante, tiene que ser resistente al venenoso amor, a la insondable fatiga, a los presagios, al ritmo impúdico y vicioso de la vida.”
Flaubert: “El exceso sea el que sea.” “Qué manía tan rara, llena de promesas, la de pasarse la vida consumiéndose a propósito de palabras para redondear frases. Hay veces en que se goza sin medida pero con cuántas amarguras se paga ese placer.” Sabines:”Por eso mejor estar en la tierra que nadie promete. En esta humilde tierra, llana, simple.” “No te alegres ni te entristezcas. Vive parsimoniosamente, todo lo quieto que puedas, en la cuerda floja.”
Flaubert: “Qué perro oficio.”
Sabines:”Yo no lo sé de cierto pero supongo que lo único extraordinario, lo único monstruosamente anormal, es esta breve cosa que llamamos vida.” www.eluniversal.com.mx





Pablo Neruda

“Puedo escribir los versos más tristes esta noche”




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lunes, 9 de noviembre de 2009

“Tonight I can write the saddest lines”
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Box...Loving

“El Amor como el Box”

Sofía Mercado


El amor como el box, es un deporte brutal y salvaje con el cual es necesario ponerse en guardia y andarse con cuidado porque siempre ataca cuando menos lo imaginamos.
El amor se conoce todo tipo de golpes y, aunque los bajos son su especialidad, el golpe va de acuerdo a la víctima: cuánto más susceptible, más golpeada.
Como sea, del amor nadie se salva: a todos desespera, desalienta, desquicia, subyuga, seduce, fastidia y/o en el peor de los casos, mata.
Por eso, de vez en cuando, es recomendable tirarle un par de puñetazos para que lo sitúen en el lugar que le corresponde. Dos buenos trancazos propinados a tiempo le devuelven al amor esa dosis de razón y cordura que tanta falta le hace, sobre todo cuando rebasa los límites de la pasión y de la locura: los límites de la cama donde, por lo general, se ganan o se pierden las batallas. Y por más ganchos al hígado y por más uppercuts que nos plante el amor, lo importante es no perder la cabeza ni la conciencia. El chiste, digamos, es aprender a soportar la sangre derramada que de
la nariz, del ojo, de la quijada o del corazón nos brote según la paliza y confiar tanto en nuestra condición física como en nuestro espíritu de lucha para mantenernos de pie hasta el final, con la dignidad y el orgullo que todavía nos sobre.
Para lograrlo es fundamental estar al tanto de nuestro contrincante en todo momento; observarlo muy de cerca para predecir hasta el más leve de sus movimientos pero manteniéndolo a distancia o alejado, con un jab de izquierda, para no permitirle ningún tipo de contacto hasta no haber medido, con suma precisión, su estilo, su fuerza y sus mañas. Entre más conocimiento de las acciones y reacciones de nuestro contrincante, mayor oportunidad tendremos de aplicar los mecanismos de defensa aprendidos para este tipo de encuentros. De ahí la necesidad de saber contra quién nos enfrentamos. Porque el amor viene en todo tipo de envases y presentaciones e incluso en todo tipo de gramajes: desde el insignificante peso ligero hasta el aplastante peso completo: el amor en su máxima expresión y el que por lo general, nos rompe la cara. Pero no todo son golpes. También hay treguas aunque sean de un minuto; aunque sólo sean para reponerse, tomar agua, aire, fuerza. Un respiro que nos sabe a poco cuando suena de nuevo la campana anunciando el siguiente round. Entonces se va terminando el tiempo y la paciencia pero seguimos dando todo lo que somos y todo lo que tenemos con una sola meta: llegar al final. Si bien nos va, es decir, si antes no nos descalifican por knock-out o knock-out técnico, lo que en otras palabras significa estar física, espiritual y amorosamente inepto para continuar la lucha, llegamos al último round: el 12, al término del cual, ambos contrincantes, cada uno de su esquina, espera la decisión del segundo juez más implacable (el primero, no hay que olvidarlo, es el tiempo).
Finalmente el réferi levanta la mano del triunfador: ese individuo quien por decisión gana la pelea. En cambio el otro, cabizbajo, derrotado, recuerda, a manera de consuelo, un famoso pensamiento: "Es mejor haber amado y perdido, que nunca siquiera haber amado.”



"Metaphorically Speaking"
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puntos suspensivos

ana terán

…desde el rincón adonde ahora me tocó sentarme miro de frente estupefacta la esquina en la que duerme el lienzo que tus manos y las mías hilaron juntas

es el amor que estrenó un beso por la noche y una mañana tersa cruzó la puerta de mi casa con su camisa a rayas verdes y subió a mi habitación a tejer sueños con las agujas que tus manos memoriosas y las mías inventaron con un rayo de sol robado al tiempo cuando tu cuerpo ondeó sobre las sábanas la seda de los nombres que nombran el asombro y la ternura

y siento pena ahora porque la niña que me habita aprendió tarde que las agujas no sólo tejen también pinchan y duelen y ya se secó la sal que escurrió por las noches en mi almohada

ya voy de frente sin mirar atrás porque prefiero las argucias del olvido a proyectar en la pantalla de mis manos las manos donde tus manos se refugian buscando en el baldío de un cuenco el alivio del escozor que levantó en tu piel la mía y miro el trozo de lienzo empolvado en el rincón

hecho jirones el amor nos mira desde el margen adonde lo orilló la línea que trazó la frontera entre el deseo y la vida y nunca se me ocurrió pensar que aquella línea era un cuchillo que iba a partirme el corazón en dos

dos mitades que de lejos se observan y en este instante una mitad sube las escaleras y la otra se queda detenida fingiendo que no pasa nada a la espera de que se le apareje un pie sobre el peldaño y sólo por si acaso

cambio de parecer y echo reversa y corro desbocada entre la hierba yerta de los días pasados buscando a la mujer que fui antes de que se abriera entre mis piernas el litoral en el que subyugada o necia me interné aguas adentro cegada al ojo de huracán que desató su furia…



una madrugada de octubre 2009, en la tinieblas del corazón de tula




Non, Je N'ai Rien Oublié
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Carlos Fuentes
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